viernes, 9 de noviembre de 2012

La expresividad de los triángulos

El triángulo es la forma poligonal más sencilla y también la más estudiada en geometría -si descartamos a la circunferencia entre las formas a considerar-. Desde la expresividad creativa, un triángulo puede ser contorno, dintorno o ambos. Puede estar definido o sugerido. Y aunque lo más probable es que se muestre puntiagudo, cualidad que aumenta cuando no se apoya en un lado, también puede ser dulcificado redondeando sus esquinas o fundiéndolo con el fondo. También destacará la estabilidad o el desequilibrio, incluso el movimiento o el vuelo. Una de las aplicaciones más habituales de los triángulos es la constructiva. Tanto en el plano, donde la red isométrica es la principal organizadora; como en el espacio, donde las cerchas hacen posibles estructuras complejas a partir de este módulo lineal, plano y sencillo. Cualquier característica que se desee se verá incrementada o suavizada gracias al colorido y la textura, la armonía o el contraste, la soledad o el agrupamiento, la gradación o la ruptura. Aquí podemos observar algunas propuestas expresivas de alumnos.






Con un poco más de volumen, el triángulo fractal de Sierpinsky

En cuanto a posibilidades expresivas de los triángulos son muy variadas. Percepción, arte pictórico, escultura, arquitectura, ingeniería e incluso vídeo musical. Aquí ofrecemos una pequeña selección.
Psicólogo Gaetano Kanizsa: Triángulo de Kanizsa
Pintor Wassily Kandinsky: Puntas en el Arco de 1927
Pintor José Mª Yturralde. Figuras imposibles:19671970, 1070 Estructuras volantes: 1976, 1977, 19791980
Aquitecto Buckminster Fuller. Estructuras geodésicas: Biosphera Montreal
Cantante Gotye y colaboración de Kimbra: Somebody That I Used To Know
Además los triángulos se utilizan como instrumentos. De dibujo: escuadra y cartabón. De percusión musical: triángulo
Guada,  2012
Profesora de EPV

miércoles, 4 de julio de 2012

Escuadra y Cartabón

Son instrumental básico para el dibujo técnico preciso –en directo sobre la superficie-. Se trata de 2 plantillas que se utilizan generalmente juntas y que permiten trazar rectas en posiciones concretas, relativas a los bordes del soporte o de rectas dadas. Las operaciones más habituales son paralelas y perpendiculares.
SON FORMAS GEOMÉTRICAS
Y como tales tienen ciertas propiedades que debemos conocer.
Son triángulos, luego sus ángulos suman 180º sexagesimales.
Son triángulos rectos. Uno de sus ángulos es de 90º. Los lados son:
Hipotenusa, el lado mayor y opuesto al ángulo de 90º.
Catetos, los otros dos.
La escuadra es un triángulo rectángulo isósceles por lo que tiene dos lados iguales y dos ángulos iguales. Si imaginamos un cuadrado, una diagonal nos dibuja dos triángulos escuadra, por lo que sus ángulos fijos son 90º, 45º y 45º.
El cartabón es un triángulo rectángulo escaleno, pero sus ángulos son fijos: 90º, 60º y 30º.

SON UN EQUIPO
Es conveniente que sean del mismo juego, para comprobarlo se enfrentan el cateto mayor del cartabón con la hipotenusa de la escuadra. Si tienen la misma longitud, pertenecen al mismo juego. Pueden ser de distinto tamaño, pero para trabajar cómodamente con ellas, deben ser del mismo juego y de tamaño adecuado al espacio donde se dibuja.
SON AMBIDIESTRAS
Simplemente se tendrá en cuenta que una mano sujeta la plantilla –que guiará el trazado- y la otra traza. Si se es diestro, la 1ª mano será la izquierda. Si se es zurdo, la 1ª mano será la derecha.
CALIDADES
Mejor transparentes coloreadas, de plástico. Se verá lo dibujado debajo de ellas y se distinguirán del soporte, generalmente blanco. El material garantizará su ligereza.
Bordes rectos y esquinas sin deformaciones ni roturas.
No deben estar milimetradas, pues es posible que las usemos para medir con el compás sobre ellas y acabemos deteriorándolas.
MANTENIMIENTO
Limpias, con el uso se van tiznando de grafito o de tinta. Se deben lavar con agua jabonosa. Sin estropajos que las puedan rayar.
Protegidas, se guardarán en un estuche o en una carpeta (siempre sobre la mesa de trabajo, para evitar caídas al suelo).
MANEJO
Se puede ver cómo utilizarlas en el trazado de paralelas y perpendiculares.
Guada, 2012
Profesora del Dpto.

miércoles, 18 de enero de 2012

La importancia del texto como imagen

Habitualmente, los profesores observamos en los trabajos de nuestro alumnado bastante calidad artística en la composición, trazado, colorido o en la técnica pictórica. Y el conjunto puede perder o aumentar su calidad a consecuencia del texto escrito que aparece en la obra. Las letras, su ubicación, espaciado, inclinación, caligrafía, colorido, estilo y por supuesto la ortografía, pueden variar el valor si se han trabajado o no con el mismo esmero que el resto.  El texto no suele ser el protagonista, pero se convierte en él de improviso si por cualquier motivo rompe o reafirma la unidad.

El deseo de destacar quién hizo la obra -u otra información- puede suscitar, aunque sea de forma inconsciente, que nos excedamos: al poner un tamaño de letras demasiado grande, con un trazado demasiado grueso, con tinta o color demasiado diferente a la tonalidad general, con otro tipo de técnica pictórica, otro estilo...
La desgana, el miedo, la falta de planificación..., cuando se está obligado a especificar información, puede derivar en faltas de ortografía, torceduras en la dirección de escritura, caligrafía ilegible, letras apenas visibles, tachones,  borrones....
El texto en la obra forma parte de ella, aún sin protagonizarla. El espectador lo buscará  en espacios adecuados, lo leerá, y podrá discernir si se ha estudiado su localización y justificación. Esta interacción es posible fomentarla mediante un juego expresivo que puede surgir de intenciones conceptuales comunicativas (Esto no es una pipa de Magritte) o formales compositivas (¿Dónde está Wally? de Martín Hanford).

En las obras pictóricas, escultóricas, arquitectónicas, el título es parte de la función comunicativa, y aunque no siempre figurará dentro del soporte, sí acompañará a obra -aunque sea como "sin título"- para darle sentido, guía, explicación, misterio, numeración... Puede ser tan importante poner título que en el diseño se utiliza como parte del marketing pues crea identidad dentro de los productos de marca -modelos de coches como SEAT León, Ibiza-. Elevándose en ocasiones un objeto diseñado para la marca en el producto tipo de cualquier marca (rotring por estilógrafo, plastidecor por plasticera).
El texto compite con la imagen para protagonizar los carteles (Toulouse-Lautrec), y en los cómics realza la expresividad de los personajes (Tintín de Hergé). Acapara espacio y ubicación centrada, según su relevancia (ejemplo). Finalmente es pura imagen, y puede convertirse incluso en la única imagen de la representación.
Las letras y cifras son dibujos abstractos con sentido para quien puede leer. En el arte se utiliza el texto siguiendo la estética puramente visual:  legible (collage en cubismo: obra de Picasso), de imitación (cubismo: Juan Gris) o con sentido literario añadido, como por ejemplo en los caligramas. Aquí el mensaje se relaciona con lo dibujado o pintado de forma reconocible y casi siempre poético (cartel).
Los profesionales del diseño gráfico conocen muy bien la importancia del texto como imagen. Eligen con gran cuidado el tipo de letra, tamaño, color, ubicación.... Un ejemplo muy interesante y divertido lo encontramos aquí, donde se demuestra que más vale una imagen que mil palabras, sobre todo si esa imagen es de palabras.
Hay que reconocer que el acceso a tipografías o fuentes se ha facilitado mucho con el ordenador. Y pocas veces tenemos en cuenta el esfuerzo que realizan los diseñadores tipográficos para que esto sea posible. Basta intentar diseñar un simple abecedario para ser conscientes de la dificultad que conlleva mantener el mismo estilo en todas las letras así como su agradable aspecto y facilidad de comprensión. Afortunadamente tenemos disponibles multitud de estilos: geométricos, líricos, infantiles, señoriales... siendo sencillo encontrar el que nos interesa para nuestra obra. Si esta es además de planificación técnica el ahorro de tiempo al trabajar con precisión es realmente muy atrayente.
No obstante, debemos recordar que las letras siguen siendo dibujos y que por ello siempre podremos imprimir en ellas nuestro carácter, estilo y expresividad. Con cualquiera de las técnicas que utilicemos para estamparlas, grabarlas, dibujarlas, pintarlas, diseñarlas, tallarlas. Y para finalizar con buen estilo una muestra de diseño de palabras como imagen y con sonido.
Guada,  2012
Profesora del Dpto.